Las plagas y las enfermedades son enemigas de los sembrados y pueden destruirlos. Aunque existen varias formas para luchar contra estos enemigos, el uso de los agroquímicos o plaguicidas es una de las formas más utilizadas.
Los plaguicidas han mejorado las cosechas. Pero la mayoría contienen altas dosis de veneno y pueden ser dañinos para las personas, los animales y el ambiente. Su uso requiere de cuidado y responsabilidad

Por eso los fabricantes tienen la obligación de pegar o ponerle a cada envase un papel o etiqueta que indique el tipo de plaguicida, cómo se debe usar y los cuidados que se deben tener.